Tierra de próceres en tiempos de la organización nacional

Los campos donde se encuentra la Estancia La Oriental pertenecieron a los Coroneles Federico Rauch y a Manuel Dorrego. Al morir ambos sin descendencia, uno en batalla y el otro fusilado por orden del General Juan Lavalle, las tierras pasaron a manos de la provincia de Buenos Aires.

En 1869 el Gobernador Adolfo Alsina devuelve las tierras a manos privadas y estas son compradas por Don Justo Saavedra que en 1880 construye el casco original de La Oriental.

Para 1892 La Oriental alcanzó fama como uno de las haras más importantes del país. Los potrillos de La Oriental corrían en Palermo con los colores rosa y blanco.

A fines del siglo pasado, en pleno auge del campo argentino, Don Justo del Carmen Saavedra un "bon vivant" criollo refacciona el casco, creando un ambiente exclusivo.
Desde entonces La Oriental es uno de los cascos más importantes de la provincia de Buenos Aires, tanto que el tren que traía visitantes ilustres solía detenerse en la tranquera de entrada.

Años más tarde La Oriental fue comprada, a tranquera cerrada, por Doña María Teresa Jacobe de Torello abuela de los actuales dueños Rafael Torello y Estela Ocampo de Torello.